Los recientes comicios en nuestra provincia develaron el lema añejo de que “no hay nada nuevo bajo el sol”, aunque el norteamericano Ambrose Bierce le agregó “pero cuántas cosas viejas hay que no conocemos”. En efecto, palabras hechos y actos se repiten sin que nos demos cuenta o no profundicemos en la observación. Lo cierto es que la mentira, el engaño y el fraude de algunos políticos quedaron evidenciados a pocas horas de finalizado el escrutinio preliminar. En anterior elección del actual gobernante, elegido como diputado, ni siquiera pisó el hemiciclo nacional para ceder el paso otro ciudadano que hoy, sí, fue elegido. En aquella ocasión engañó a la ciudadanía con la letanía “voten por mí que yo los defenderé en el Parlamento”. Incluso, mucho antes de iniciarse el proceso electoral 2021, se escenificó una ruptura de ideas, patrocinios y cooperaciones, para luego sumar fuerzas. Ahora el intendente hace lo mismo, para facilitar el acceso a su esposa. Públicamente se falta el respeto pues los ciudadanos le otorgaron el voto y el obra su antojo sin miramiento a la voluntad de sus electores. Lo que llama la atención es la falta de ética no sólo de estos políticos sino de los miembros del jurado nacional de elecciones, quienes no han estructurado normas específicas para ser cumplidas so pena de inhabilitar definitivamente hasta de sujetos que muestran inescrupulosidad en la administración del bien público. Lo que no se ha dado conocer son los montos invertidos en todas y cada una de las campañas proselitistas, así como sus fuentes de financiamiento, aunque el engaño y la mentira manifiestos requieren no sólo la publicación sino, además, una exhaustiva fiscalización. Lo que sí, las calles muestran una flagrante contravención a las normas difundidas en las aulas, en donde los docentes invocan y exigen a los alumnos no pintar las calles ni las paredes, pero, claro, las autoridades sí lo pueden hacer. Lejos estamos de esperar que en 48 horas desde el domingo 14 las paredes y calles luzcan limpias, sin apellidos de los candidatos. Haciendo eco de las palabras del escritor Bierce, igualmente hay muchas cosas viejas que todavía no conocemos. “¿Por qué en los últimos encuentros democráticos el partido gobernante no gana en la ciudad capital? ¿Por qué en las comunas capitales de los departamentos, igualmente las agrupaciones de gobierno no logran la mayoría? Son preguntas de mucho valor para estudios de sociología, economía, política, psicología y por supuesto matemática, a efecto de una exhaustiva estadística comparativa.
Fernando Sotomayor
Juan Bautista Alberdi 139
San Miguel de Tucumán